Ryokan japonés y el baño onsen

Nada como viajar y probar la comida tradicional del lugar que visitamos, disfrutar y conocer sus costumbres, sorprendernos por cada rincón que descubrimos, cada lugar que visitamos tiene su encanto, costumbres, tradiciones, reglas, etc.,  Y nada como Japón con sus costumbres, un país que sin duda sorprende por lo diferente que es. Y si eres de los que les gusta sumergirse en sus costumbres no puedes dejar pasar la experiencia de hospedarte en un Ryokan y tomar un baño en un Onsen, que por lo general los ryokan se establecen alrededor de un onsen.

El Ryokan, es el alojamiento tradicional japonés, un lugar donde se puede experimentar directamente la cultura del Japón, por lo menos, debería reservar una noche en su itinerario de viaje para hospedarse en uno, es una experiencia increíble y única, pues no habrá otro lugar en donde pueda percibir tan intensamente la milenaria cultura japonesa

como éste.

El Ryokan causa mucha curiosidad a los visitantes que buscan sumergirse en la cultura, estilo y gastronomía japonesa, todo es típicamente preparado además de personalizado, es una experiencia que te hará sentir como un verdadero japonés. Desde la llegada será recibido con la singular hospitalidad japonesa.

En diversos ryokanes hay habitaciones con camas (estilo occidental), además de las habitaciones al estilo oriental,  lo más recomendable es el estilo oriental para vivir la experiencia al full.

Las habitaciones ofrecidas en los ryokan son grandes estancias sin tabiques, con el suelo recubierto del tradicional “tatami” de paja de arroz. Tienen como único mobiliario una mesa baja y están equipadas con puertas corredizas o “shoji”. Los huéspedes duermen sobre un “futon”, que desenrollan las amas de llaves antes de que se haga de noche. Tienen una pequeña sala con un armario donde se encontraran las ropas que usara durante su estancia (yukatahaori y medias para getta). La encargada llamada “nakasi-san” (persona encargada de orientar y coordinar con los huéspedes detalles como horarios de comidas, etc.), le traerá té caliente para beberlo junto con los dulces japoneses que hay en la mesa pocos minutos después que haya entrado a su habitación. También le explicará detalladamente sobre las instalaciones del ryokan y de ser necesario le ayudará a vestirse correctamente con yukata (vestimenta tradicional japonesa que es como un uniforme dentro del ryokan).

El régimen de media pensión, incluido en el precio de la habitación, comprende la cena, que consiste casi siempre en un festín con productos locales y un sencillo desayuno. Las comidas ofrecidas por los ryokan se sirven generalmente en las habitaciones. Después de la cena, las amas de llaves, siempre ataviadas con el kimono tradicional, se encargan de limpiar la mesa y desenrollar el futon.

Durante su estancia en un ryokan deberá respetar algunas normas que difieren de las de los hoteles occidentales y que se consideran símbolo de elegancia y distinción en el estilo de vida nipona. Por ejemplo, los huéspedes se quitan los zapatos en la entrada del albergue y se desplazan por los pasillos en zapatillas. Al entrar en la habitación, el huésped se quita las zapatillas y camina sobre el tatami descalzo o en calcetines.

Una vez tenga puesta la yukata y sintiéndose como un japonés/japonesa dentro de ella, vaya a conocer el interior del ryokan antes de entrar en los baños termales. Después de disfrutar en los baños termales, recomendamos, si aún hay tiempo antes de la cena,  salir y conocer otros lugares del ryokan como el jardín o una salida a los alrededores e incluso tomando una cerveza mientras admira el paisaje. Será un momento para relajar el cuerpo y el alma. En los ryokanes prestan sandalias y sombrillas típicas a los huéspedes que desean salir a pasear en yukata.

Los ryokan tradicionalmente se encuentran cerca de las aguas termales, onsen. Pero también hay unos 65.000 establecimientos que se encuentran en la ciudad, enclavados en el centro de Tokio, Osaka o Kioto, creando un espacio atemporal, alejado de la ruidosa ciudad.

Así como es toda una experiencia hospedarse en un ryokan, también lo es experimentar uno de los aspectos más importantes de la cultura japonesa, uno puede hacerlo con una acción tan cotidiana como tomar un baño. Eso si, al estilo japonés. Para los japoneses, el baño no es una cuestión únicamente relacionada con la higiene. El baño conlleva todo un ritual que ayuda a purificar el cuerpo y el espíritu. Es un momento también de relajación y aunque pueda sorprender también lo es para socializar con los demás.

Los onsen son baños de aguas termales naturales. El archipiélago japonés está localizado sobre una zona volcánica y, por lo tanto, existen numerosos lugares a lo largo de todo el país donde encontrar este tipo de aguas.

En Japón desde la antiguedad existe la tradición de acudir a baños de aguas termales en enclaves naturales para cuidar la salud y retomar fuerzas. El agua de los onsen contiene diferentes minerales con propiedades beneficiosas para la piel y el cuerpo. En el onsen, el tiempo adquiere un ritmo sosegado y podrá disfrutar de las propiedades reconstituyentes del relajante baño en plena naturaleza. Abandonarse al lento discurrir del tiempo que parece detenerse durante el baño supone una experiencia sublime.

Como ya mecionamos, el baño es muy importante para los japoneses, es un rito de purificación, donde uno se relaja en el agua completamente desnudo y en compañía de otros, el agua suele estar entre 38ºC y 43ºC, así que entre despacio y poco a poco para que el cuerpo se vaya acostumbrando. Es muy importante seguir la etiqueta japonesa en el onsen. Los baños están separados para mujeres y hombres, todos cuentan con un área en la cual es imprescindible ducharse antes de entrar a las aguas termales, una vez que se han duchado pueden entrar a ellas, para esto es importante estar totalmente desnudos, no se permiten ropa interior, toallas o trajes de baño. Si van en pareja se pueden encontrar onsen privados para que se puedan relajar juntos.

Cada onsen es un mundo, hay pequeños, con una única bañera de agua caliente donde relajarte y dejarte llevar, y los hay más grandes con varias opciones de relax, como:

Bañera de agua fría, perfecta para bajar la temperatura corporal al salir del baño de agua caliente.

Bañera de agua eléctrica, en la que sentirás un cosquilleo constante, que puede ir a más, depende de dónde estés situado y de la intensidad de la máquina en cuestión.

Bañera herbal, con la que tu cuerpo se aromatizará con las hierbas que hayan usado para el baño.

Bañera exterior o rotenburo, donde se puede disfrutar de las aguas termales al aire libre. Los rotenburo suelen estar en entornos naturales preciosos, por lo que es realmente una maravilla estar metido en la bañera de agua caliente y, por ejemplo, nieve a tu alrededor.

La clave del onsen es no tener prisa y disfrutar de toda la experiencia y relajarse.