Myanmar un enigmático paraíso en el sudeste asiático

En medio del sudeste asiático, podemos encontrar uno de los países más enigmáticos y lleno de tradiciones de todo el continente, Myanmar, destino ideal para quienes buscan autenticidad y aventura en un encantador y exótico lugar.

Myanmar se encuentra en una situación óptima para los viajeros pues es un turismo tranquilo y relativamente recién abierto al mundo, donde aún se puede sentir la magia de un viaje largo mochila al hombro en lo que parece una mezcla de Sudeste Asiático e India disponible para ser visitado todo el año.

Desde la apertura de sus puertas y rutas aéreas al mundo, la industria del turismo se ha puesto al día para satisfacer la demanda turística de actividades como senderismo, ciclismo, tours gastronómicos, paseos en globo y cruceros de lujo por sus ríos.

Myanmar ofrece un turismo tradicional y único gracias a la magia que transmite el lugar y su gente, además, muchos visitantes aseguran que viajar a Myanmar se siente como realizar un viaje en el tiempo, a momentos de otra época. Algunos de los sitios más visitados y exóticos del país que transmiten esta sensación son:

Bagan

Ubicado al sur de Mandalay, este podría ser el destino más popular para los turistas por sus más de 4000 templos budistas esparcidos por la llanura. El territorio está dividido en tres partes: Nyaung U, Viejo Bagan y nuevo Bagan, con templos esparcidos en medio del territorio. Lo ideal para recorrer la zona es alquilar una bicicleta, al igual que disfrutar los místicos atardeceres en lo alto de alguno de sus templos.

Entre los templos más famosos a los que se puede entrar podemos encontrar: Shwezigon Paya, Ananda Patho, Thatbyinnyu Pahto, Gawdawpalin Pahto y Dhammayangyi Pahto.

Kyaiktiyo

Kyaiktiyo es un pequeño pueblo al que se llega en autobús y al que la gente acude a visitar la roca dorada; esta es una roca gigante al borde un acantilado, que inexplicablemente se mantiene ahí, a punto de caer pero sin hacerlo.

Hay leyendas que cuentan que dentro de la roca se encuentra uno de los pelos de buda. Para llegar a la roca se debe hacer una excursión de 11 kilómetros, aunque también existe la opción de recorrer la mayoría del camino en camioneta.

Lago Inle

El lugar que muchos consideran como el corazón de Myanmar, donde en el agua se encuentran aldeas flotantes, estupas budistas y campos de cultivo, un paisaje irreal donde podemos encontrar a los famosos Inthaas que mantienen el equilibrio en sus canoas remando con una pierna.

Este universo acuático tiene 22 kilómetros de longitud y 11 de anchura. En él habitan distintas etnias como los Shan, Taungyo, Pa-O, Danu, Danaw Bamar y los Kayah, donde se encuentran las famosas mujeres de cuello de jirafa. La mayoría de estos pueblos tribales llevan cientos de años viviendo en el lago y han desarrollado pueblos flotantes. La mayoría de la gente se aloja en el pueblo de NyaungShwe, desde el que se pueden alquilar barcas para hacer excursiones por el lago o rentar bicicletas para explorar la zona.

Mandalay

Mandalay es la segunda ciudad más grande del país y la antigua capital antes de la invasión británica. Este rincón de Myanmar se encuentra al final del camino Lashio, antigua ruta comercial con el sureste de China. Apesar de haber dejado de ser la capital del país, esta ciudad sigue siendo el punto de comercio principal, siendo el mercado un punto imperdible en este viaje.

Pagoda Shwedagon

Se cree que es la pagoda más antigua del mundo, aunque esto no ha sido comprobado todavía, muchos aún la consideran como la “corona de Birmania” y es el atractivo principal de Yangon ya que puede ser vista desde casi cada rincón de la ciudad pues tiene una altura de 99 metros.

La cúpula del templo tiene 7,000 piedras preciosas entre las que se encuentran diamantes, rubíes, topacios y zafiros, al igual que una esmeralda gigante que puede reflejar los rayos del sol al atardecer.

Pagoda Sandamuni

Esta pagoda se encuentra al sureste de Mandalay, y es un memorial para el hermano menor del rey Mindon Min, Kanaung Mintha y sus hijos. Sandamuni, también es conocida como Sandamani, debido a una estatuilla de Buda de hierro llamado Sandamani que residía en este lugar. Este lugar está lleno de estupas blancas que rodean la pagoda central.

Mingun

Localizada a los alrededores de Mandalay, en esta región, se encuentra la pagoda más grande del mundo, Mingun Pahtodawgyi, que no terminó de construirse debido a los temblores que sufren los bancos del oeste del río Irrawaddy.

También se puede encontrar la pagoda Pondaw, un modelo completo de la estructura anterior, al igual que la campana Mingun que se considera como la campana más grande del mundo y la pagoda Hsinbyume o pagoda blanca, un memorial para una princesa que murió al nacer. Además, este sitio es celebra un festival cada febrero en nombre de un par de hermanos que murieron ahogados en el río y se convirtieron en nats (espíritus protectores).

Por último, hablaremos de las playas puesto que Myanmar es hogar de las playas más exóticas y magníficas del mundo, comenzando por Ngapali, ubicada en la bahía Bengala, un destino relativamente desconocido y virgen. Es considerada una de las costas más hermosas de todo el país, debido al azul de sus aguas y la blancura de sus arenas rodeadas por naturaleza, lujosos hoteles y elegantes restaurantes que ofrecen la más fresca comida marina.

Seguida por Ngwe Saung, una de las playas más extensas y tranquilas, con hospedaje de lujo en la primera línea de playa que se caracteriza por tener dos rocas gigantes con estupas en la cima y que se localiza a unas 4 horas de Yangon, al sur de Chaung Tha, la playa más cercana a la antigua capital donde se pueden observar hermosas puestas de sol y la pequeña pagoda que protege a los pescadores.

Myanmar es un destino relativamente nuevo e inusual lleno de espiritualidad, perfecto para una escapada única y mágica en donde las culturas se mezclan y el espectáculo arquitectónico y natural del país brindan a quién lo visita una nueva mirada del mundo.